Beneficios del huevo en la dieta de los niños

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Agencia Latina de Noticias de Medicina y Salud Pública|Pediatría y Familia

El huevo puede significar un gran aporte proteico en la dieta de nuestros niños. Lo importante es conocer la edad apropiada para que comiencen a consumirlos y las cantidades diarias recomendadas.

Este es un alimento que no puede faltar en la dieta de los niños, sin embargo, hay que saber cuándo y cómo introducirlo para que puedan asimilarlo correctamente.

“Este alimento es rico en nutrientes y constituye un aporte excepcional durante los primeros años de vida”. 

Ahora bien, ¿se puede administrar de cualquier forma? No, aunque eso no necesariamente limita las opciones. A continuación te lo comentaremos con más detalle.

Características del huevo

Está formado por tres partes: la cáscara, la yema y clara.

“En conjunto, la yema y la clara contienen un alto índice de aminoácidos esenciales, ácidos grasos, y otros nutrientes esenciales como son los minerales y las vitaminas”.

En otras palabras, los nutrientes están bien distribuidos entre la clara y la yema.

La clara está formada por un 88% de agua y proteínas entre las cuales sobresale la ovoalbúmina. De ahí la razón por la que se recomienda comer solo la clara en ciertos tipos de dieta. Por su parte, la yema es rica en grasas, sales minerales y proteínas ricas en fosfatos.

Beneficios de introducir el huevo en la dieta de los niños

  • Contiene todos los nutrientes necesarios para el crecimiento sano de los niños.
  • Brinda energía por su alto contenido proteico.
  • Por su consistencia blanda, resulta fácil de masticar y digerir.
  • Proporciona vitamina D de forma natural al organismo.
  • La yema de huevo contiene grasas monoinsaturadas, por lo que no son perjudiciales al organismo.

Por estos y muchos otros beneficios, debemos tener presente el huevo en la dieta de los niños, por lo que se recomienda la ingesta de una unidad diaria, claro está, dependiendo de la edad del infante.

La introducción el huevo en la dieta de los niños debe hacerse de forma progresiva. A partir de los 6 meses de edad, se recomienda comenzar con la yema y preferiblemente bien cocida, sin añadir sal”.

A partir de los 10 meses en adelante, se puede introducir el huevo entero en formato de revoltillo (sin sazonar), tortilla y cocido. 

El huevo frito hay que evitarlo hasta que superen los 24 meses de edad”.

En cuanto a la cantidad de huevo a administrar, se recomienda no abusar. En otras palabras, lo más sensato es dar al niño medio huevo durante los primeros 6 meses y luego, un huevo. No es recomendable saturar al niño con cantidades de huevo que no correspondan a su peso.

Fuente: Eres Mamá

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