Cambios de hábitos en la alimentación del bebé a partir de los 9 meses

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Que los bebés lleguen a los 9 meses de edad resulta para la mayoría de las madres todo un reto. A esta edad suceden una serie de cambios que, si bien no se conocen, pueden hacer caer en desesperación a muchas mamás. Uno de ellos tiene que ver con la alimentación del bebé a partir de los 9 meses de edad, que se junta sin avisar con otros eventos propios del desarrollo, como la temida angustia de separación y el gateo.

Qué pasa en el desarrollo del niño cuando cumple 9 meses de edad

El apetito del niño es muy errático, es decir, varía mucho a lo largo de toda la infancia. Tiene muchos altibajos que desesperan a los padres y cuidadores: a veces comen mucho, a veces comen poco y otras tantas ni comen nada.

Aunque no te lo creas, se trata de una etapa normal en los niños, pero que descoloca mucho a los padres, sobre todo a las madres, que ya habían conseguido ‘regularlos’ con la lactancia materna, y es que esta época se torna crítica porque demandan más pecho (y apenas comen un bocado), tanto incluso a cuando eran recién nacidos.

Si eres una de las mamás que estás atravesando este momento, es común que suelas decir ‘venía bien, pero desde que cumplió los 9 meses no quiere ir con nadie, llora por todo, ya casi ni come y solo quiere estar pegado día y noche en el pecho y apenas prueba la comida sólida’, pero solo te digo que paciencia porque se está enfrentando a lo descrito anteriormente. ¡Una nueva crisis en su evolución!

La angustia o ansiedad de separación es un hito del desarrollo que viven los bebés desde los 9 meses aproximadamente, pero recuerda que a algunos se les puede presentar antes y en otros aparecer un poco después. Se caracteriza porque el bebé llora si no te ve y se apega mucho más a ti.

No quiere ir con nadie más, si te pierde de vista tiene un llanto difícil de consolar y literalmente ‘no te deja hacer nada’. Esto sucede porque el bebé ya se ha dado cuenta que es un ser independiente a ti, él ha descubierto su individualidad y esto le causa un gran impacto a nivel emocional que lo lleva a desesperarse y angustiarse por temor a quedarse solo.

La única manera que él encuentra de calmarse es demandando más pecho para tenerte ahí cerca sin que te pierda de vista, de modo que por eso exige y quiere más leche materna y hace que su interés no se vea centrado en alimentos (come mucho menos y apenas huele la comida), sino en ti porque necesita asegurar su supervivencia. Así que esta es una de las causas por las que pueden bajar el apetito e interés por la comida.

Cómo hacer frente a la crisis de la alimentación del bebé a partir de los 9 meses

Ahora sucede que a esta edad la mayoría de bebés adquieren otras destrezas motoras, como el gateo. Antes solo estaba en tus brazos y ahora resulta que ‘se ha dado cuenta que puede desplazarse por sí solo’. ¿Te imaginas qué significa para ellos? ¡Un logro más en su desarrollo! Esto, por supuesto, lleva a que pierdan interés por la comida porque se enfocan en descubrir y desplazarse de un lado a otro y se distraen fácilmente. ¿Qué puedes hacer?

– Trata de mantener la calma. Sé que suena fácil cuando se dice desde acá, pero con desesperarte no lograrás nada. ¡Deja que fluya todo! Si le das mucha importancia, lo que sucederá es que él lo percibirá y demandará más atención de ti por la misma naturaleza del ser humano.

– Nunca lo sientes a comer solo. Comer solo es triste y aburrido para todos, imagínate lo que significa para tu bebé; así que come con él, o en familia.

– Ofrece variedad y combina alimentos. La monotonía a veces nos traiciona, y muchas veces no es que esté atravesando las etapas anteriores sino que está aburrido de comer lo mismo. La preparación de platos es un gran momento para dejar volar tu creatividad y desatar dotes culinarios.

– Confía en el apetito de tu bebé. Los bebés tienen la capacidad de autorregular su alimentación (al igual que el adulto), comen lo que necesitan, así que maneja mejor tus expectativas.

– Portea siempre que puedas. Sin duda alguna el porteo, los brazos, las caricias y el contacto visual con tu bebé lo harán sentirse más seguro y confiado de sí mismo

– Rodéate de mamás con bebés de la misma edad. Esto te permitirá intercambiar estrategias que les haya resultado y que sientas que no eres la única que está pasando por esta situación.

– Confía en las bondades de la lactancia. ¿Y si te dijese que el alimento principal en el primer año de vida no es la comida sino la leche materna? Pues A por ello que así es, calma porque mientras esté tomando pecho, le cubres el mayor porcentaje calórico que necesita para su correcto crecimiento y desarrollo.

Si la alimentación se ve cada día más afectada y notas que está fuera de tus manos, ¡acude al pediatra para una evaluación integral!

Fuente: Guía Infantil

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