Collar de ámbar para bebés: ¿efectivo o peligroso?

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Redacción Pediatría y Familia

Los collares de ámbar, desde hace muchos años, son considerados como una opción que alivia el dolor producido por los primeros dientes. Y aunque su color amarillo-anaranjado intenso es atrayente a nuestros ojos o conozcamos de casos de éxito, lo cierto es que los pediatras afirman que no se ha comprobado la efectividad de estos accesorios.

Los encargados de comercializar estas piedras semi-preciosas afirman que el ámbar es un agente desinflamatorio y calmante. Esto se debe -supuestamente- a que la piedra libera ácido succínico (una sustancia antibiótica natural usada desde la antigüedad) cuando entra en contacto con el calor del bebé.

De esta manera, el ácido puede entrar en la piel y ser absorbida con facilidad, un fenómeno que permite el alivio -casi inmediato- que produce la salida de los dientes o incluso, el alivio de otras dolencias.

¿Por qué se cree que el ámbar es una piedra curativa?

Los hallazgos arqueológicos de diferentes civilizaciones, al parecen muestran que varias civilizaciones consideraban al ámbar, una piedra preciosa muy útil y sanadora. En la sabiduría popular, por ejemplo, se utiliza para tratar naturalmente dolores relacionados con la dentición e infecciones auditivas y de garganta, fortalecimiento del sistema inmunológico. ¡Ah! y también ayudaría a reducir los niveles de estrés.

A pesar de tantos increíbles, se debe tener cuidado a la hora de adquirir un collar de ámbar para el bebé. Hasta el momento, ni la Asociación Americana de Pediatría, ni la FDA aprueban el uso de este accesorio. La reticencia se debe a que no hay estudios que comprueben los efectos del ámbar, en ninguna circunstancia. De hecho, los pediatras no aconsejan el uso de estos collares, ya que se ha comprobado que pueden causar estrangulamiento o asfixia en los bebés que los usan.

Si decides usar un collar de ámbar… ten en cuenta lo siguiente:

Si estás convencido de los beneficios del collar de ámbar, los pediatras realizan las siguientes recomendaciones:

– Asegúrate que las cuentas de ámbar estén bien unidas entre sí, que no puedan mordisquearse o salirse con facilidad.

– No coloques el collar de ámbar en el cuello. Mejor colócalo en el tobillo o muñeca, así será menor el riesgo de estrangulamiento.

– Solamente ponle el collar cuando esté bajo tu supervisión. La mayoría de accidentes fatales ocurren en un segundo, en los que se desvía la mirada.

¿Usaste el collar de ámbar? ¿Lo recomiendas? ¿Qué opinas sobre el uso de estos accesorios en bebés?

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