Miedo del niño a la ausencia de su madre

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Agencia Latina de Noticias de Medicina y Salud Pública|Pediatría y Familia

Mamá se va… pero vuelve…etc. Ojalá pudiéramos evitarle a nuestros hijos todas las penurias, dolencias, heridas y desilusiones, entre otras. Sin embargo, tampoco queremos que crezcan en un mundo imaginario.

Entonces ¿por qué no enseñarles desde pequeños a aceptar las frustraciones y los miedos con los que se encuentran desde el nacimiento? La presencia de mamá y de papá no es contínua. Ellos van y vienen, aparecen y desaparecen. ¿Qué hacer para los bebés se sientan seguros de que mamá y papá se van pero volverán?

Trucos para educar a bebés más seguros

En la ausencia de mamá, está el osito de peluche, una música o el dedo para chupar o la manita que acaricia la oreja: todo eso que no es mamá pero que me la recuerda.

  • Si la ausencia se prolonga demasiado, sobreviene la sensación de vacío, el recuerdo de mamá se apaga.
  • Si mamá no desaparece ni un ratito, no hay espacio para aprender a hacer algo creativo con su ausencia, inventar juegos, sonidos, gestos que me representen a mamá.
  • Es necesario que pierda un rato a mamá para saber que después la recupero. Pues si no la pierdo nunca: ¿ cómo sé que ella vuelve?

Juegos contra el llanto de los bebés por la ausencia de su madre

Todos los que estamos en contacto con niños comprobamos una y otra vez el atractivo que tiene para ellos (a partir de los 6 meses) jugar a “Cucu-tras”, es decir, ¿dónde está el bebé?”, ocultando el rostro, y escuchar su carcajada cuando lo descubrimos.

Alrededor de los 9 meses su juego preferido es arrojar objetos bien lejos y pedir que se los acerquen de nuevo. Más grandes, conservan el placer de jugar a las escondidas, en todas sus versiones.

Estos juegos divierten tanto a los niños, porque les permiten atravesar esa dosis de angustia que genera no ver el rostro o el objeto o al que está escondido, y disfrutar de la alegría de recuperarlo.

Son estas experiencias que dejan una enseñanza: las cosas, las personas, la salud, el llanto, la alegría, la tristeza: van y vienen, aparecen y desaparecen…pero siempre habrá a mano ‘un osito de peluche’.

Por: Guía Infantil

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