Cinco razones por las que no debes gritar a tus hijos

4 razones por las que no debes gritar a tus hijos

En muchas ocasiones a causa de las rabietas de los más pequeños de la casa es probable que pierdas el control de las situaciones y termines por gritar para imponer autoridad en medio del descontrol.  

Aunque esta táctica funcione y se detenga el mal comportamiento de tu hijo, los especialistas confirman que los gritos tienen efectos adversos que se podrán evidenciar en el futuro, provocando efectos negativos en el desarrollo del niño.  

Diversas investigaciones han establecido que los gritos en lugar de establecer disciplina empeoran la conducta y despiertan en los niños un comportamiento destructivo. Otras razones por las que debes evitar alzar la voz son:

  1. Los niños no escuchan. La educación con gritos es inútil, los niños no estarán dispuestos a escucharte y mucho menos a aprender.  
  2. No aprender a gestionar sus emociones. Si tú gritas ellos acabarán gritando, este tipo de conducta evita que ellos aprender a autorregular sus comportamientos y terminarán siendo niños impulsivos.
  3. Afectas la cercanía con ellos. Cada vez que gritas no solo pierdes la autoridad frente a tus hijos, también rompes las vías de comunicación.  
  4. Además, provocas momentos de ansiedad y estrés en los pequeños, por lo que puedes afectar su desarrollo social.  
  5. Afecta la autoestima del niño, no se sienten respetados ni valorados.  

Ahora que lo sabes, piensa en estas consecuencias antes de alzar la voz y recuerda que educar sin violencia fomenta los lazos de amor y favorece el desarrollo de tus pequeños.

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