Nutrición familia: el azúcar mata más que el hambre

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Agencia Latina de Noticias de Medicina y Salud Pública|Pediatría y Familia

En los últimos años la mayoría de los padres hemos tomado conciencia de la importancia de una buena alimentación. Sólo que una cosa es saberlo, y otra muy difícil llevarlo a la práctica.

Las tentaciones están a la orden del día, el cansancio y poco tiempo disponible atentan contra la posibilidad de preparar comida saludable, y el estrés hace que necesitemos gratificaciones inmediatas. Sin embargo, debemos hacer un esfuerzo para limitar el consumo de snacks y golosinas, tanto a nivel personal, como del resto de la familia.

En el libro “Homo Deus. Breve historia del mañana” el autor Yuval Noah Harari explica que por primera vez en la historia, hoy en día mueren más personas por comer demasiado que por comer demasiado poco.

La obesidad hoy en día es un problema mayor que la hambruna

El autor explica que en la mayoría de los países, comer en exceso se ha convertido en un problema mucho peor que el hambre. Según datos que cita, en 2014 más de 2100 millones de personas tenían sobrepeso frente a los 850 millones que  padecían desnutrición. Y se espera que la mitad de la población mundial sea obesa en 2030. 

Hoy casi todos contamos con refrigeradores, espacio de almacenamiento, la posibilidad de adquirir alimentos no perecederos y nos es más fácil comer alimentos poco saludables que granos, cereales, frutas y verduras frescas. No es fácil cambiar hábitos, pero adquirir conciencia de la situación es el primer paso.

Evita comprar refrescos todos los días de la semana, haz jugos naturales, empieza las comidas siempre con una ensalada y elige frutos secos o frutas frescas a la hora de merendar o realizar colaciones. 

Para poder hacerlo, algo importante es sentirse bien emocionalmente, ya que estos tipos de alimentos los consumimos mucho más por “gratificarnos” que por hambre. Tenemos ganas, deseos de algo rico, más que necesidad de comer.

Hoy en día se desarrolló una nueva corriente de psicología, que se llama psicología de la nutrición, que justamente se dedica a analizar los comportamientos vinculados a la comida y ayuda a las personas que lo requieren a tomar conciencia de los mismos para poder cambiarlos. Conocer es el primer paso para ejecutar por lo tanto:  ¡Hoy es un buen día para empezar a hacer cambios en la dieta!

De: Guía Infantil

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