Consejos para el destete nocturno

El destete nocturno es un proceso simultáneo entre la madre y el niño. Como es natural, con el paso del tiempo los niños van tomando durante el día, las calorías que necesitan para pasar las noches sin despertar. Por su parte, la energía de la madre también va disminuyendo al punto de querer tener noches de sueño en calma.

Ambas situaciones son normales y ocurren a miles de familias en el mundo. Sin embargo, el destete nocturno no debe tomarse a la ligera. Se debe acostumbrar paulatinamente al bebé a no recibir alimentos en la noche para que su patrón de sueño tampoco se altere bruscamente. Y aún así, mientras el pequeño se adapta a las nuevas rutinas puede despertar por costumbre y no por hambre.

Según los pediatras, el destete nocturno puede iniciar entre los 4 y 6 meses de edad pero puede prolongarse hasta los 18 meses. Para entonces, el bebé pasará más tiempo dormido en la noche. El destete nocturno puede ayudar al bebé a adaptarse más fácilmente a pasar las noches de corrido, si aún no lo hace completamente.

Otra ventaja del destete nocturno es que el bebé tendrá menos posibilidades de sufrir problemas digestivos, mojar el pañal o padecer cólicos en la noche. Todas estas causas influyen en su despertar y dificultan el destete.

Estas son algunas recomendaciones que hacen los especialistas:

El destete debe ser gradual:

Durante las tomas nocturnas, pasa menos tiempo con el bebé en el pecho y merma la cantidad de leche en su último biberón del día. Poco a poco, aumenta el tiempo entre las tomas diarias pero aumenta la cantidad de leche en cada una. Si el bebé se despierta en la noche, un masaje en su espalda, una canción o una historia lo ayudarán a quedarse dormido sin tener que comer.

Es más recomendable que el papá calme al bebé en la noche:

El sentido del olfato en los bebés es muy agudo. Por eso, cuando la mamá calma al bebé en su despertar nocturno parece ser más ‘efectivo’ cuando en realidad no es tan cierto. El bebé calma su llanto por el olor de su madre; sin embargo, el olor a leche materna abrirá su apetito. Con el padre, el bebé deberá calmar su llanto de otras maneras e incluso será más fácil para él dormirse de corrido.

No desesperar:

El destete nocturno no es igual en todos los casos. Si en la primera semana de destete, el bebé llora y no logra calmarse, no desesperes. Tal vez no sea el momento adecuado. Después de dos o tres semanas se pueden tener mejores resultados.

 

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